Cerámica Cardial

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La Cerámica Cardial, se caracteriza por ser una vasija de barro con bordes dentados producto del uso de conchas marinas familia del berberecho, llamadas Cardium Edule o Cerastoderma Edule ya que su estructura es parecida a la de corazón.

Recibe también el nombre de Cerámica Impresa debido a que tenía como decoración la impresión de los dedos o lo que se llama digitaciones, y presión de cualquier instrumento material o vegetal  con terminaciones en puntilladas utilizando un punzón dándole un diseño corrido y algunas veces en zig-zag  a toda la pieza.

Aunque no se sabe con exactitud su origen, se cree que proviene de la Época del Neolítico alrededor del año 5.400 A.C. abarcando desde la cuenca mediterránea, zonas costeras de Balcanes (Península del sur de Europa), costas del Levante Español hasta las costas atlánticas africanas. Estudios científicos aseguran que este tipo de decoraciones data de ciudades como Líbano y Siria en el séptimo milenio, ya que se encontraron evidencias de que existía cerámica con conchas de moluscos.

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La Cerámica Cardial Evoluciona a pesar de los años

Al igual que transcurren los años, La Cerámica Cardial ha ido evolucionando su técnica, tanto en el peinado de las superficies como en las características de sus formas y variedad en los materiales. Predominaba en su composición la pasta cerámica, una de éstas de textura porosa, por lo que era muy frágil pero más elaborado porque incluían fragmentos, perforaciones y  asas; otro tipo de pasta también usada, era una menos porosa pero mucho más resistente, se cree que su cocción a temperaturas altas influía en su dureza.

La coloración de la pasta variaba entre colores grises hasta rojizos y negros pasando por tonos  pardos. En relación con su espesor, por lo general eran un poco gruesas ya que mientras más finas, más facilidad había de romperse y deformarse. La humedad en el barro fue determinante, si estaba muy seco la impronta no se fijaba bien, si tenía exceso de agua, se desdibujaba. Finalmente para darle un mejor acabado a la pieza, aplicaban la técnica del Bruñido, que consistía en pulir la superficie al mismo tiempo que  impermeabilizaba la vasija.

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